Mostoleño ilustre del mes de mayo. Luis Segura Caravaca, presidente honorífico de protección civil: «Yo no cambio Móstoles por nada»

De policía en Estados Unidos y subjefe de Agrupación de Protección Civil en Móstoles a dar el pregón en las Fiestas del 2 de Mayo

Luis Segura Caravaca, subjefe de la Agrupación de Protección Civil de Móstoles, fue el encargado de dar el pregón de las fiestas del 2 de Mayo de 2026 desde el balcón del Ayuntamiento el pasado 29 de abril. Con una trayectoria iniciada en 1992, repasa para mostoleshoy.com su vinculación con el voluntariado, los momentos más duros vividos al servicio de la ciudad y el orgullo que siente por la ciudad a la que ha dedicado gran parte de su vida: Móstoles.

Una vida vocacional

Luis Segura Caravaca, presidente honorífico de protección civil: «Yo no cambio Móstoles por nada»
Luis Segura Caravaca, presidente honorífico de protección civil: «Yo no cambio Móstoles por nada»

Un Luis Segura que nos cuenta que decidió dedicarse al voluntariado en Protección Civil de Móstoles por «el afán de ayudar a la gente, a las personas más necesitadas, ayudar a mi municipio en lo que se pueda». Eso sí, matiza que no puede considerarse una forma de vida profesional porque «no cobramos». Sí deja claro que para él siempre ha sido «una vocación. Hay mucha gente necesitada, gente mayor, desaparecidos… Y si puedes echar una mano en lo que pueda, siempre ayudas al municipio y ayudas a la gente».

Y es que, desde su entrada en 1992, han sido más de tres décadas de servicio en los que reconoce que ha vivido episodios especialmente intensos. «Nos marcó mucho el COVID, nos marcó mucho Filomena, nos marcó la DANA», asegura. También recuerda incendios, desapariciones de personas mayores o búsquedas de menores. En esos casos, destaca especialmente la emoción que supone localizarles: «Eso te genera una emoción muy grande, sobre todo cuando los encuentras y se los devuelves a la familia».

Momentos duros y gratificantes

Entre los momentos más gratificantes, vuelve a señalar al coronavirus. «Había mucho miedo, las calles vacías, mucho miedo en el ambiente», recuerda. Destaca que, en aquel contexto, Protección Civil se encargó de repartir comida y medicamentos entre vecinos vulnerables. Y sobre ello también habla del temporal Filomena: «Teníamos que nosotros ir con los todoterrenos, coger las botellas de oxígeno, llevárselas, montárselas, para que esas personas pudieran seguir viviendo». También colaboraron trasladando a sanitarios hasta sus casas para que pudieran descansar tras sus turnos. «Eso te marca mucho», relata al respecto.

Luis Segura también pone en valor la atención prestada a las personas sin hogar. Recuerda que en invierno salían a llevar comida caliente y mantas a quienes dormían en la calle. «Si les puedes llevar un caldito caliente o cualquier cosa, con un par de mantas, pues es gratificante saber que estás ayudando a la gente», señala.

La importancia de Protección Civil en Móstoles

Además, también ha hablado de la evolución de Protección Civil en la ciudad, donde destaca la llegada de nuevas generaciones. «Hay muchísima gente joven», recuerda, a lo que añade que ve en ellos «esa inquietud de seguir ayudando a la gente. Ver que hay parte de la generación nueva que ayuda es gratificante».

En cuanto a la preparación actual de Móstoles frente a emergencias con respecto a hace 30 años, se muestra contundente: «Sí, hombre, por supuesto, tenemos más medios y tenemos más de todo». No obstante, considera que siempre hay aspectos por mejorar y que es necesario adaptarse a las nuevas circunstancias.

Eso sí, si algo resalta de la ciudad es el compromiso vecinal. «Móstoles es una ciudad muy solidaria», insiste. Como ejemplo, recuerda cómo durante Filomena «la gente paleaba» y se volcó para ayudar en plena nevada.

Pregonero de las Fiestas del 2 de Mayo

Sobre su elección como pregonero, admite que «es un orgullo», aunque también recalca que «no soy de estar en el balcón. Yo soy más de estar ayudando a la gente abajo», comenta. Aun así, reconoce que este nombramiento supone «un honor».

También analiza cómo ha cambiado la ciudad en las últimas décadas. «Ha cambiado mucho», resume. Recalca que el municipio ahora «es muchísimo más grande». Recuerda también su pasado en la localidad: «Cuando llegué aquí no era ni tres cuartas partes de lo que es hoy Móstoles. Antes, cuando yo entré más o menos, era una ciudad jardín, y hoy hay muchísimas personas mayores. Claro, todos los que se vinieron aquí a vivir cuando eran jóvenes ahora ya están jubilados prácticamente».

Comparación con Estados Unidos

Antes de regresar a España y a Móstoles, vivió una etapa en Estados Unidos, donde ejerció como policía. Aunque define la experiencia como «muy buena», admite que echaba en falta el estilo de vida español. «En España nos gusta divertirnos, salir a la calle, estar en un bar y tomarnos unas tapas», explica.

Finalmente, al mirar atrás, asegura sentirse plenamente satisfecho con su trayectoria. «Estoy contento de lo que he hecho en mi vida», afirma. Además, resalta «ojalá, si un día lo necesitara yo, quisiera también que hubiera gente como yo, y gente de la que yo tengo en Protección Civil, que estuviera ahí para mí. España es un país muy solidario, muy solidario». Y termina con una declaración de cariño hacia su ciudad: «Yo no cambio Móstoles por nada».

*Queda terminantemente prohibido el uso o distribución sin previo consentimiento del texto o de las imágenes propias que aparecen en este artículo. Suscríbete gratis al

Canal de WhatsApp
Canal de Telegram

La actualidad de Móstoles en mostoleshoy.com

Artículo anteriorBajada drástica del precio de la luz en Móstoles: cae más de un 12% durante el mes de abril
Aitor Bris
Periodista y cronista de la actualidad local en mostoleshoy.com. Con una trayectoria profesional volcada en el latido de nuestros barrios, Aitor se ha especializado en dar voz a las demandas vecinales y en analizar con rigor la política municipal, el deporte y la cultura de la ciudad. Como profundo conocedor de la historia local y de los sucesos que marcan el día a día, su compromiso es asegurar que cada historia de los mostoleños sea contada con precisión, rigor y cercanía.